La cabra doméstica, o simplemente cabra (Capra aegagrus hircus), es un ungulado herbívoro domesticado de la subfamilia de los animales caprinos (Caprinae) perteneciente a la especie Capra. Ha sido domesticado desde el VIII milenio a.C., principalmente por su carne y su leche. Al macho de la especie se le llama macho cabrío o macho cabrío y a la hembra de la especie se le llama hembra o cabra nodriza. Las cabras domésticas pertenecen a la familia Bovidae y a la subfamilia Caprinae, por lo que son parientes relativamente cercanos de otros animales como las ovejas y las vacas.

Historia de la domesticación

La cabra es uno de los animales domesticados más antiguos, ya que existe desde hace miles de años. Las pruebas arqueológicas sugieren que la domesticación de las cabras se produjo por primera vez hacia el VIII milenio a.C. en los montes Zagros del actual Irán. Desde esta región, las cabras se extendieron a otras partes del mundo antiguo, como Europa, África y Oriente Próximo. Durante siglos, los humanos han utilizado las cabras por su leche, carne, piel, pelo y estiércol.

Razas

Las cabras tienen varios tamaños y colores. Algunas de las razas más idóneas para la domesticación y la convivencia con humanos son la enana nigeriana, la pigmea y la cabra Kinder. También se recomienda adoptar una hembra, ya que los machos pueden volverse agresivos y más olorosos a medida que envejecen.

Cómo tener cabras como mascotas

Cómo tener cabras como mascotas requiere alimentarlas, alojarlas y cuidarlas. Estos animales necesitan mucho ejercicio y una dieta rica en proteínas y vitaminas para mantenerse sanos. Son muy activas y necesitan interacción y actividades diarias. Cuando las cabras mascota no tienen suficiente actividad, pueden volverse destructivas, por lo que es importante darles mucho espacio para correr, trepar y explorar. El vallado debe ser lo bastante resistente y alto para que las cabras no puedan escapar. También es importante que la zona habitable esté protegida del viento, la lluvia, el calor y la nieve.

Producción de leche

Las cabras se crían desde hace miles de años para la producción de leche. La leche de cabra es una fuente excelente de proteínas y calcio, y es adecuada para quienes parecen incapaces de digerir la leche de vaca. Sin embargo, si vas a criar cabras para la producción de leche, debes tener en cuenta la salud del animal, su edad y su alimentación, pues todo ello afectará a la bondad de la leche. Es importante saber que no es tan fácil ordeñar una cabra como parece a primera vista, y ordeñarlas a mano puede ser un proceso largo y delicado.

Producción de carne

Las cabras se han criado para la producción de carne desde la antigüedad. La carne de cabra es una buena fuente de vitaminas y minerales, como hierro, zinc y vitaminas del grupo B. También es una carne baja en grasas, lo que la convierte en una alternativa más sana que muchas otras carnes. Al criar cabras para carne, es importante proporcionarles una dieta sana y también mucho ejercicio. Esto garantizará que los animales estén sanos y produzcan carne de buena calidad.

Producción de fibra

Las cabras también se han criado durante muchos años por su producción de fibra. La textura de las fibras de las distintas razas caprinas puede variar: algunas son suaves y finas, mientras que otras son gruesas y peludas. El tipo más común de fibra de cabra es la cachemira, que suele ser mucho más suave y fina que la de oveja. La cachemira es la más cara de todas las fibras de cabra y suele utilizarse en prendas de lujo.

Conclusión

Las cabras son uno de los animales domesticados más antiguos que existen y se han criado con diversos fines, como la producción de leche, carne y fibra. Las cabras también son un animal de compañía muy popular y pueden ser ideales para los granjeros y agricultores que necesitan un animal para diversas funciones en la granja. Son animales activos, así que si estás pensando en tener una cabra, asegúrate de que dispones del espacio vital y la dieta adecuados para ella.

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