Cómo cuidar una cabra requiere atención, recursos y conocimientos. Las cabras pueden ser buenas mascotas, ya que son fáciles de cuidar, tienen una personalidad amistosa y activa, y pueden proporcionar a una familia carne y productos lácteos. Sin embargo, un cuidado y mantenimiento adecuados de la cabra son esenciales para garantizar la salud, la nutrición y el bienestar del animal. En este artículo se explica cómo cuidar y nutrir a una cabra.
Cómo alimentar a una cabra
El primer paso para cuidar a una cabra es proporcionarle una nutrición adecuada. Las cabras necesitan dietas sanas y equilibradas que les aporten todos los nutrientes que necesitan. Una dieta caprina típica consiste en heno y concentrado, como avena, salvado y cebada. El heno es la principal fuente de nutrición de las cabras, y debe suministrarse en grandes cantidades. Los concentrados, como la avena y la cebada, deben utilizarse con moderación para evitar la obesidad. También es importante mantener la comida alejada del suelo para evitar el moho y las plagas de insectos o pájaros.
Suministro de agua
Es esencial proporcionar siempre agua limpia a las cabras, ya que pueden consumir entre 2 y 15 litros al día. Dado que las cabras pueden ser bastante activas, es importante utilizar recipientes pesados para evitar que el agua se derrame al ser golpeada por sus patas. Además, el agua debe controlarse al menos dos veces al día, pero con más frecuencia cuando las temperaturas sean extremas.
Minerales
Los minerales son esenciales para la nutrición diaria de la cabra y deben suministrarse en cantidad equilibrada. Los mejores minerales para las cabras son las sales, el fósforo y los oligoelementos, así como el cobre, el zinc y el yodo. También es importante proporcionar un bloque mineral específicamente fabricado para cabras.
Frescar a una cabra recién nacida
Para las cabras recién nacidas, es importante proporcionarles un espacio cálido y seco donde vivir. Los espacios fríos o húmedos pueden exponer a las cabras jóvenes al riesgo de contraer ciertas enfermedades. También es importante proporcionarles material de cama, como virutas de pino o heno, para que estén cómodas.
Cuidado de las pezuñas
Las pezuñas de las cabras deben revisarse semanalmente, aunque el recorte debe hacerse regularmente cada dos meses. También es beneficioso lavar y cepillar regularmente a las cabras al menos una vez al año, preferiblemente antes del calor del verano.
Protección de la ubre
Deben evitarse los hematomas o lesiones en los pezones o la ubre de la cabra. Las cabras deben ordeñarse dos veces al día, y es importante prepararlas para el ordeño lavando la ubre con agua templada y manteniéndola seca con paños. Al ordeñar, hay que cerrar el pulgar y el primer dedo, luego el segundo y finalmente el tercero.
Entorno doméstico
Si tu cabra va a vivir dentro de casa, aunque sea por poco tiempo, es importante que le enseñes a ir al baño en un lugar específico o a utilizar un arenero a diario para evitar la exposición a bacterias nocivas que pueden causar una infección grave o incluso la muerte.
Cabra de Angora
La cabra de Angora es originaria del centro de Turquía, en una región montañosa de clima seco y temperaturas extremas. Ambos sexos tienen cuernos y la cara abierta, con un pelaje largo y desgreñado en el resto del cuerpo. Los machos cabríos alcanzan la madurez cuando pesan entre 125 y 175 libras, mientras que las hembras lo hacen cuando pesan entre 80 y 90 libras.
Visita una granja de cabras
En Diario del Campo, visitamos una granja de cabras de raza Murciano-Granadina. Allí conocemos los cuidados sanitarios que reciben desde el momento del nacimiento y cuál es la enfermedad más común entre ellas.
Cabras enanas
Dependiendo del entorno, las cabras enanas pueden alimentarse con heno, hierba y grano. También necesitan abundante agua limpia y fresca. Los machos cabríos alcanzan la madurez sexual a los seis meses, mientras que las hembras lo hacen a los 18 meses.
Cuidar de una cabra es una parte importante de mantener y poseer un animal sano. Conocer las necesidades nutricionales y ambientales adecuadas y proporcionar la cantidad correcta de comida y agua es esencial para la salud y el bienestar de una cabra. También es importante cuidar regularmente las pezuñas y evitar cualquier golpe en los pezones o la ubre. Por último, si se va a alojar a una cabra en el interior, es importante enseñarle a utilizar el baño o una caja de arena para evitar la exposición a bacterias nocivas. En definitiva, si las cabras reciben los cuidados, la nutrición y el mantenimiento adecuados, sus dueños pueden estar seguros de que llevarán una vida sana y feliz.
